Desde el frío y húmedo pavimento,podía ver el coche ladeado y las infinitas abolladuras que surcaban su carrocería las que habían causado las tres vueltas de campana,así como el hecho de que estuviera surcado en fuego.
Era incapaz de moverme. Mi cuerpo estaba entumecido y no respondía a mis múltiples intentos desesperados de alejarme del accidentado vehículo. Un pensamiento recorrió mi mente y una ansiedad crepitante comenzó a inundarme. Busqué con la mirada indicios de mi copiloto,pero en esa posición era incapaz de ver nada.
Escuché las sirenas,unas cuantas voces masculinas y mi visión cambió. Alguien me movía de mi posición y lo único que podía sentir en ese momento era un infinito dolor de cabeza
-...Tiene que decirme como se llama. Señorita,mantenga la mirada en mi. Necesito saber su nombre
Ese hombre estaba diciéndome algo pero no conseguía entender las palabras. -Creo que tiene una conmoción. Tenemos que mover la cabeza con mucho cuidado.
Mi cabeza se inclinó hacia un lado gracias a las manos del hombre que hablaba.
Fue entonces cuando lo vi. Una sombra oscura,una larga capa,unas botas negras y su cara...los ojos rojos,inyectados en sangre,su cabello negro y una tez nívea,glacial. Entre sus brazos se hallaba mi madre. Él la mantuvo en ellos y antes de desaparecer entre la bruma,susurró unas palabras que oí como si lo hiciera en mi oído,a pesar de que estaba a unos 50 metros de mi.
"Volveré a por ti."
Escuché un molesto sonido en mi oído,chirriante,desgarrador que dañaba mi cabeza. Después de un segundo entendí que era mi propio quejido.
Y después,solo oscuridad...
No hay comentarios:
Publicar un comentario